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La historia del Mazda MX-5

La esencia del Mazda MX-5

El Mazda MX-5 ha ido evolucionando a lo largo de las dos últimas décadas hacia una versión más pura de sí mismo, anteponiendo el placer de conducir a la velocidad pura y dura.

Único en su género

Se partió de una idea muy simple: un coche de aspecto clásico que fuera a la vez fiable y asequible. Los roadsters clásicos británicos que sirvieron de inspiración para el MX-5 eran carismáticos y proporcionaban diversión al volante. ¿Por qué no crear un roadster moderno para conducirlo a diario? Unos años después de que el periodista de motor Bob Hall sugiriera esta posibilidad a un ejecutivo de Mazda apareció el primer MX-5.

La primera generación del MX-5: pasión por la simplicidad

Cuando en 1990 hizo su aparición en Europa, el MX-5 de primera generación era un coche realmente singular. En una época en la que predominaban las líneas angulosas y las formas de cuña, el MX-5 era curvilíneo, atractivo y, sobre todo, muy divertido de conducir.

Con un motor de 1,6 litros y 120 CV, el MX-5 original presentaba un rendimiento extraordinariamente ágil gracias a su simplicidad. Sus sucesores, los modelos 1.8, 1.8 turbo y 2.0 turbo, ofrecieron más potencia y un rendimiento más estimulante.

1998: la segunda generación del MX-5. Cambios mínimos.

Cada una de las evoluciones del MX-5 encarna una expresión más pura de la idea original. Lo único que ha cambiado de forma radical son los faros delanteros. Aunque la desaparición de los faros escamoteables del modelo original provocó una protesta clamorosa, pocos podrán negar que los diseños subsiguientes encarnan a la perfección el espíritu del roadster.

2005: la tercera generación del MX-5: más potencia, menos peso

Una tecnología en constante evolución y la demanda del público dieron como resultado el MX-5 de tercera generación, con un techo convertible alternativo al clásico de lona que respetaba el perfil del concepto original.

A pesar del aumento del tamaño del motor, el peso se mantuvo prácticamente igual gracias a la "estrategia del gramo" de Mazda. Esta tecnología, que consiste en eliminar hasta el último gramo superfluo del coche, ha permitido al MX-5 mejorar con cada generación sin por ello volverse más pesado ni aumentar su consumo. Al fin y al cabo, se trata de un coche deportivo sin complicaciones.

Único en su categoría

Veinte años después de su lanzamiento, el Mazda MX-5 se ha convertido en el icono de la marca japonesa y, con más de 850.000 coches vendidos, el MX-5 rueda con más fuerza que nunca. Sus competidores se han batido en retirada, incapaces de superar al roadster biplaza más vendido de todos los tiempos: el MX-5.


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