En nuestra búsqueda de maneras exclusivas de captar la energía hemos ido más allá de los convencionalismos. Nuestros coches captan y liberan la energía del mismo modo en que los arqueros aprovechan la energía para lanzar una flecha.
Pero, al contrario que los sistemas de frenado regenerativo, recuperamos la energía desde el momento mismo en que levantas el pie del acelerador. Esto hace que se genere más energía, que queda almacenada en un condensador eléctrico y alimenta los instrumentos eléctricos del vehículo. De esta manera se obtiene un ahorro de combustible del 10 %.
Más información