El Mazda CX-7 domina la ciudad
Con unas proporciones similares a las de un todoterreno y un aire agresivo a poca distancia del suelo, no cabe duda de que se trata de un todoterreno de fusión deportiva.
Desde el parabrisas, vertiginosamente inclinado, a las nuevas llantas de aleación, su atlética silueta le confiere una presencia enérgica en la carretera.
Desde los estéticos faros antiniebla delanteros* a la posibilidad de elegir entre siete espléndidos colores de carrocería, todos los elementos han sido diseñados con sentido práctico. Se ha ensanchado la parrilla de cinco puntas con el fin de mantener refrigerado el nuevo motor diésel 2.2 CRTD, mientras que el diseño del spoiler trasero de techo mejora la aerodinámica del vehículo.
La atención al detalle continúa en el interior. El interior del Mazda CX-7, disponible en un discreto color negro o en tonos beige (en función de la versión) combina unas texturas suaves, como los mullidos reposabrazos, con formas modernas, como el panel de instrumentos de doble voladizo ligeramente arqueado. El volante, típico de un coche deportivo, tiene los mandos integrados justo donde los necesitas.
* Equipamiento de serie en versiones Style y Luxury